ADIOS

headerRN

 

Hace tres meses cuando me sugirieron “Vámonos a California”, no me entusiasmo mucho la idea. La primera vez que viví en EUA, no me gusto. Tuve la dicha de estudiar la carrera y dos maestrías allá, pero por algo regresé a México. Y cuando me preguntaron “¿porqué?”, contesté que en México el clima, la comida y las playas eran mucho mejores. Sigo pensando lo mismo. Además acá está la familia, los amigos, y una década de trabajo que incluye a este proyecto, Mexiconservación.

Por todas estas razones, no me interesaba regresar al Norte. Pero sobre todo, no quise admitir que los últimos 10 años han sido un fracaso profesional, que no he sabido sacar adelante este proyecto como quisiera. No quería darme por vencido.

Finalmente acepté ir cuando me lo propusieron como unas vacaciones. Iríamos un par de meses a pasearnos, sin planes definitivos, a ver que tal. Accedí de mala gana, aferrándome a la posibilidad de que al finalizar el verano, regresaría a México con nuevas ideas, mejores contactos, y mayores posibilidades.

Lo que nunca esperé fue enamorarme de California.

99

Menos aún, sentirme culpable, un traidor. En mi mente hice mil justificaciones- “es que aquí…y en cambio allá…” No se preocupen, no les voy a enumerar mis razones. Aunque sí quisiera mencionar una en particular, y es la facilidad con que uno puede disfrutar de la naturaleza.

Hay una infinidad de bellísimos parques, tanto nacionales como estatales y municipales, donde por menos de 200 pesos, uno puede acampar hasta varias semanas, gozando de agua potable, y de baños razonablemente limpios. Además cuentan con un encargado anfitrión con harta información de la zona, y botiquín de primeros auxilios. Y lo mejor, no se escucha el ponchis-ponchis por ningún lado. En cambio si ve uno a gente leyendo bajo un árbol, o pescando con sus hijos a orilla del lago. Lo menciono no solo porque he aprovechado al máximo estas oportunidades, sino porque me llama la atención que los gobiernos inviertan en ofrecer al pueblo tantas oportunidades de recreo sano y al aire libre. Son pocas las políticas gringas que puedo admirar, pero esto es algo que hacen muy bien.

70

Cuando llegue al Caribe Mexicano en el 2003, fue esa misma facilidad de disfrutar la naturaleza la que me convenció de quedarme. Podía yo nadar con tortugas marinas, rayas, e infinidad de coloridos peces cada mañana antes de ir a trabajar. Fue algo mágico.

Pero a lo largo de estos últimos 11 años, esa facilidad se ha ido desvaneciendo. Los peces han desaparecido. Las tortugas por lo pronto ahí siguen, pero rodeadas de turistas gritones que no las dejan ver. El arrecife muere sofocado por algas. Los cenotes favoritos, antes tan cristalinos, se han vuelto turbios. Es por ello que en el último año di por perdidas las aguas recreativas, e intenté disfrutar las selvas. Comencé a andar por caminos y senderos vacíos que penetran en la jungla, solo para encontrar que estos también están cubiertos de basura.

Poco a poco nos fueron negando la entrada a más y más playas. Y me frustra que no exista una sola playa pública, con estacionamiento gratuito, con servicios gratuitos, para que la goce el público en general. Son cosas que existen en todo el mundo, y por algún motivo en México, con tantas playas, no. Aunque en teoría todas la playas son “públicas”, la verdad es que para disfrutarlas tiene uno que o ser cliente de algún hotel o restaurante playero, o buscarse una playa “virgen” de difícil acceso. Es cierto que viviendo en Tulum fui vecino de la Reserva de Sian Ka’an, con sus extensas playas. Pero estas están hechas un asco, y la única manera de gozar del resto de la reserva es comprando un tour.

Fue mi frustración con este deterioro lo que me llevó a empezar este proyecto con dos amigos hace 8 años. Queríamos trabajar allí donde hacía tanta falta. Sigo queriendo hacerlo. Pero sobre todo quiero trabajar donde no sea en vano, y donde se me aprecie.  Es por ello que he decidido quedarme acá, en California. Y es que en dos meses acá he tenido más entrevistas de trabajo que en toda mi vida en México.

Regresando a México hace 11 años con dos maestrías de dos de las mejores universidades del mundo, me fue casi imposible encontrar empleo. En cambio si recibí consejos como:

“Quita eso de tu curriculum, que así nadie te va a contratar.”

“Si quieres chamba mejor di que nomás estudiaste la licenciatura en Veracruz.”

“Mi hijo estudió lo que tu, y tiene mis palancas, y ni así. Regrésate a Estados Unidos y trabaja de mesero. Vas a ganar más dinero y ser más feliz.”

Ignoré la sabiduría de mis mayores, y finalmente encontré trabajo fuera de mi especialidad (como tantos Mexicanos) con pequeñas organizaciones ambientalistas del Caribe Mexicano. Pero quienes me contrataron en México, siempre fueron extranjeros. Las becas y subvenciones que obtuve, siempre fueron de organizaciones extranjeras.

Y al escribir estas palabras me inunda una rabia, y una tristeza y un dolor profundo. Porque yo te amo Mexico. Y siento que tu nunca me has querido.

Y aún así me siento culpable de dejarte. Y seguiré tratando de apoyar este proyecto, u otros similares a distancia, porque siempre te querré. Pero ya no tengo excusas para seguir aguantando tus abusos.

Porque ¿como me vas a querer, si no te quieres a ti mismo?

Te has convertido en el país más obeso del planeta. Desproteges tus areas naturales. ¡Votaste por el PRI!

Y cuando te organizas para exigir tus derechos, es para defender el derecho de gritarle “¡PUTO!” a otra nación en una fiesta donde eres solo un invitado más y el anfitrión te ha pedido que te comportes- ¡por el amor de Dios!

No digo que en EUA las cosas sean perfectas. También acá hay corrupción, violencia e indolencia.

Pero por lo menos acá jamás te piden un pinche comprobante de domicilio…

IMG_3627

En fin, antes de despedirme quisiera agradecer de todo corazon a todos ustedes que si me apoyaron, y que han apoyado a Mexiconservacion.  No saben como los extraño, ni como he llorado tomando esta decisión.   Gracias, gracias, gracias.

David Nuñez es biólogo, fotógrafo y autor de   varios libros sobre la fauna del Caribe Mexicano, así como miembro fundador de  Mexiconservación.

3 responses to “ADIOS

  1. Pingback: ADIOS | Donnala's Travels·

  2. Hola David,
    Que genial! Pues, contaste mis sentimientos perfectamente. Muchas veces en los últimos años pensé a regresar a California pero siempre pensando que no quiero entrar el “rat race” y la vida de consumismo. Pero ahora estoy rodeada con la destrucción de todo la naturaleza que me encanta aquí…Un dia un arbol, otro dia muchos! Ya llegó el ‘business’ aquí y todavía no hay ni una infraestructura para salvar el ambiente. Que hacemos. Quedamos y luchar? Siento como tu, tengo que buscar un lugar para disfrutar la naturaleza, sabiendo que no van a destruirlo mañana. Desafortunadamente me parece que aquí en Riviera Maya no es posible. Un lugar para cargar las pilas para la lucha porque estamos en esto!

    • Hola Heather. Gracias. No es facil, pero honestamente ya no habia motivos para quedarme. Todo lo que alguna vez ame de esa zona, se lo han acabado. Por un lado uno quiere quedarse a ayudar, pero ante la falta de interes de gobernantes y empresarios, no se puede hacer gran cosa. Espero que algun dia les interese, pero yo ya no puedo seguir esperandolos.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s